Dec 23, 2022

Fuimos

Somos castillos en el aire, sueños no vividos. 
Encuentros que generan abismos de soledad.
Llamaradas de hojarasca apagada por el viento.
Fuimos risas auténticas, perdidas en el vaivén del mar.
Nos quedó el silencio de la noche, la mentira sonriendo.

Ahora todo es lejano con espacios desocupados.
Reclamos al aire, nada queda más que un corazón cegado por la rutina.
Desencuentros provocados, zopilotes merodeando.
La indiferencia reinando mientras se vive el duelo.

Hay nuevas confusiones que llegan con las estaciones.
Misteriosa presencia rodeándome, preparándose para robarme el último aliento. 
A sacudir la vida al sol para desempolvar sentimientos.

Lo que un día fuimos y perdimos. Ya no volverá.

Dec 16, 2022

Vida compartida

¿Aún queremos? ¿Aún me quieres? Ya no recuerdo como es reír contigo. Vivimos por separado, en planos diferentes con ángulos de visión distintos. ¿Sigues aquí o estás solo en mi mente? ¿estoy haciendo todo lo que puedo?

¿Crees en mi? ¿Confías en lo nuestro? Nos hemos descuidado por demasiado tiempo. ¿Lograremos salir a flote? Me parece tan lejano el tiempo donde yo era tu lugar favorito en tus malos y buenos días. 

¿Me reconoces? ¿Estas orgulloso de lo nuestro? Quiero llorar, pero no me quedan lágrimas.
Gritar para que me escuches, pero no sale la voz. Escapar pero mis pies están hundidos en un pantano.  

¿Aún queda esperanza? ¿Quieres intentarlo? Podríamos aspirar a algo si cada quien busca la felicidad del otro, vivir en un circulo virtuoso, en el cual nos sintamos plenos y cuidados.

Quiero verte de cerca. Encontrarme en esos ojos que llevan meses sin mirarme. ¿Estoy pidiendo un imposible? ¿Deberíamos soltarnos y dejar que el viento se lo lleve todo?

¿Existe un nosotros? ¿Seguimos vivos o solo somos hologramas de lo que un día fuimos?

Estoy viviendo en una continua incertidumbre, un sentimiento que me carcome por dentro.




Dec 12, 2022

Manos

Manos largas, grandes, que invitan a estrecharlas, a no soltarlas nunca. 

Protectoras, con capacidad de dar abrazos acogedores. 

¿Algún día serán mías? Es incierto. Solo se que me gustan tus manos.

Aplauden los logros y sostienen en momentos difíciles.  

Escriben halagos mientras borran las críticas.

¿Nos tomaremos de la mano? Aun no lo sé. Solo se que me gustan tus manos. 

Rápidas para ayudar pero lentas para señalar errores.

Tocan música para bailar. Preparan el té cuando estás enfermo.

¿Me abrazarán esas manos? No lo sé. Solo se que me gustan tus manos.

Buenas para cargar hijos y hacer cosquillas. Fuertes para no dejarte caer.

Se juntan en rezo. Se separan para abrazar.

Sí, me gustan esas manos. Me gustan tus manos.


Dec 3, 2020

¿Coincidiremos?

Cuando nos conocimos, estabas ocupado. Cuando te liberaste, yo estaba distraída. El universo nos separó y nos juntó. Diría que tú y yo, como las olas del mar, estamos en un continuo ir y venir. 

Siempre disfrutamos cada encuentro - los planeados y los que se dan sin planear. Aún recuerdo cuando, después de 8 años sin vernos, nos topamos en aquel pequeño café. El brillo de tus ojos, ¡que alegría! Reímos como antes, como siempre. Comenzamos a surfear en este oleaje de la vida. 

A partir de ese encuentro, nos divertimos: yendo al cine, tomando mezcal, teniendo largas comidas con polémicas discusiones de política y religión. Nos arriesgamos, nos ilusionamos, pero aun no estábamos listos. Lo intentamos, pero el camino nos llevó a lugares opuestos. No era el momento. La marea volvió a subir y nos perdimos, parecía que naufragábamos.

La ruleta de la vida volvió a girar - resurgiste como el ave Fénix. En un momento en el que me ahogaba, apareciste con las palabras que mi corazón necesitaba escuchar. Pero, una vez más, compruebo que vamos en distintos ritmos. Tu zarpaste y yo me quedé en la orilla. Aún así siempre tengo la sensación de una conexión especial. Ayer estuvimos tan cerca y tan lejos, unos minutos más y nos habríamos cruzado en el centro de una de las ciudades más grandes del mundo. Pero al final, únicamente fue una llamada, en la cual, como siempre me hiciste reír, reflexionar y añorar.

 ¿Algún día nos alinearemos? No lo sé. Seguimos en el vaivén de la vida.

Ahora, sólo coincidimos bajo la misma luna.

Sep 14, 2020

Maternidad desde la Disciplina Positiva

Hoy escribiré de algo muy íntimo. Verán, llevaba un rato sintiéndome desbordada en mi rol de madre. Estaba embrollada, por un lado me decía a mi misma que sería paciente pero por otro lado frente a cualquier adversidad de la vida me ponía fuera de mí, incapaz de controlarme. Toqué fondo cuando me dí cuenta que mis hijos me empezaron a tener miedo y comprendí que no estaba disfrutando de ninguna forma su infancia. 

En eso estaba, cuando, en pleno confinamiento, me topé con la cuenta de IG - @educarencalma - grato descubrimiento, que llenó mi cabeza de ideas y ánimos. Participé en su Congreso y fue una total sacudida. Se tambalearon creencias y paradigmas como que la maternidad es sinónimo de sacrificio por los hijos, algo muy frecuente en las madres mexicanas, pensar que la maternidad tiene que ser una abnegación absoluta primero a los hijos y después al marido. Esta creencia, además, en mi caso, viene acentuada con una educación profundamente católica - donde el amor es sacrificio. 

Por eso, cuando en el congreso comentaron que lo primero es amarnos y conocernos porque la relación más importante es con nosotros mismos. Me vino a la mente, pero ¿cómo empezar a mejorar una relación conmigo? Primero conocernos, saber qué necesitamos y atrevernos a expresarlo. Para educar en calma, tengo que tener calma, parar y escucharme - ¿Qué voces tengo en mi cabeza? ¿Me animan? ¿Me hablan bonito? Esto es una señal importante para saber cuanto necesitas mejorar la relación contigo misma.

Empezar desde allí para que la maternidad se disfrute. 

Aug 13, 2020

Hasta tu muerte / hasta mi muerte.

Quiero hacerte muchas preguntas, tantas, que me quitan el sueño. ¿Pude haber hecho algo distinto que cambiara tu destino? Nunca lo sabré. Siempre hacías que las cosas sucedieran- hasta tu muerte. 

Mi mente me sigue traicionando y aun piensa que te consultará o te contará algo, que seguramente te hubiera hecho reír o enojar, porque nunca fuiste de esos apáticos, o amabas u odiabas. Sin medias tintas- hasta tu muerte.

En tu funeral recé el rosario. Pedí por tu alma, pero también por tus hijos, para que encuentren paz y consuelo. Y al contrario de mi, no intenten explicar lo inexplicable ni se reprochen con el traicionero "hubiera". Rezo para que tus hijos re-conozcan tu lado soleado- hasta tu muerte.

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Llevo 4 meses aislado. Obscurece. Las noches se han ido haciendo más largas, insoportables. Todo está en tinieblas. El amanecer no se vislumbra, le tengo miedo a esta obscuridad que me enfrenta conmigo mismo, me aterra, me orilla a hacer una lista de mis errores - hasta mi muerte. 

Lucho e intento convertir este departamento en mi hogar. He perdido todo el sentido de pertenencia, de quien soy, a donde voy, qué quiero, ya no lo tengo claro - hasta mi muerte.

Creo que es lunes, no sé cuánto tiempo llevo realmente solo. He perdido la noción del tiempo, había jurado esperar toda una vida a que sanara la confianza. Ahora sé que ni toda una vida será suficiente - hasta mi muerte. 

Si hiciera un viaje a mis adentros
Y sobreviviera a los lamentos
Pediría fuerzas para decir cuanto lo siento
Si volviera en un viaje a mis adentros...

Volver a Comenzar- Café Tacuba

Jul 31, 2020

Las hormigas de Yaya.

En casa de la Yaya había tranquilidad y armonía. El jardín parecía ser el centro y fuente de esta paz. En él, había lavandas que transmitían su aroma con la brisa del viento que las agitaba, mientras las abejas zumbaban pacíficamente, acompañadas por el alegre trino de los pájaros que llegaban de visita a los grandes árboles. Crecían también mandarinas y limones. Su planta "huele de noche" y las bugambilias eran la envidia de todos. Tenía también una zona de cactus con todos los tipos de cactáceas: redondas, alargadas, con espinas cortas o largas, etc. En pocas palabras, Yaya había trabajado y logrado un magnífico jardín.

Pero todo esto estaba por cambiar, cuando aparecieron ellas, tan pequeñas e inofensivas. Yaya no se sintió amenazada. Empezaron de a poco, comiéndose la pequeña planta que crecía en la primera maceta de la entrada. Pero las hormigas son voraces y trabajadoras, una combinación admirada por muchos, lograda por pocos. Trabajaban 24 horas los 7 días de la semana y venían en cantidades industriales. La laboriosidad se encarnó en las hormigas que habían llegado a invadir el jardín de Yaya. 
Así, después de la planta de la maceta, terminaron con la bugambilia y no contentas con eso, empezaron a devorar el "huele de noche". 

La Yaya tuvo que convertirse en la cazadora de hormigas más feroz que se haya visto. Lo intentó todo: insecticidas, mezclas de cal y veneno, buscaba con ahínco los hormigueros para acabar con ellos. 
En cuanto alguien decía "¡Hay una hormiga!", inmediatamente la Yaya, cual Superman, se transformaba y con insecticida en la mano, rociaba en dirección a donde se encontraba la susodicha.

Un día, Yaya encontró un hormiguero, y decidió matarlas ahogadas. Abrió la manguera y cual fue su sorpresa, cuando escuchaba que el agua caía y caía, era el hormiguero más profundo que se hubiera visto jamás. Empezó a temer que estos laboriosos insectos, hubieran invadido todo el terreno por debajo de su casa. Y lo siguiente que se llevarían, sería a ella con todo y su domicilio. 

Ante esta amenaza, no le quedo otra opción a Yaya, más que ir a buscar en el mercado negro una solución. Yaya regresó feliz con su nueva mascota. Y así como hay gente que compra gatos porque tiene problemas de ratones, Yaya compró un oso hormiguero.

Fue uno de los días más felices de la vida de Yaya, ella y el oso hormiguero, se hicieron mejores amigos y las hormigas hicieron sus maletas y se mudaron a otros jardines.