Jan 21, 2010

Altruismo In

Lo pasado en Haiti es devastador. Apoyo plenamente toda la ayuda que se le ha brindado y pueda hacerse llegar al pueblo haitiano.
Sin embargo, reflexiono sobre lo que negamos a los más cercanos: aquella viejita, paralítico o persona con deformidades que piden limosna, los cuidadores de los estacionamientos a quienes no damos propina, el niño de la calle a quien negamos un pan, etc. Ellos no son haitianos pero son más comunes y ordinarios, a lo mejor por eso les ayudamos menos, no están dentro del "altruismo de moda".

5 comments:

Fón said...

Tienes mucha razón, el prójimo etimológicamente es nuestro "proximus". Ayudar y amar a los cercanos ha de ser lógicamente lo primero, lo que es nuestra responsabilidad. También es más difícil. Luego mandar dinero a Haití que buena falta los hace. Eso sí, la gente ve que George Cloney tiene un cerdo vietnamita y van detrás a comprarlo. Tampoco es esa la razón para dar dinero a Haití.
Ya ves cuando me interesa me enrollo.

nos leemos!

Gabriela said...

Coincido con lo que dices. La frase altruismo de moda refleja exactamente esa idea.
Saludos.

COYOLXAUHQUI said...

Tu post me recordó a un conocido que tenía este mensaje en Facebook: "Chicos, ayudemos a Haití", pero no pudo ubicarlo en un mapa :S

Que altruista ¿no?

Fernando said...

Ayudamos a los de Haití porque nos hace sentirnos parte de algo importante: parece como si el siguiente en echar pesos en la hucha fuera el Presidente Obama, todos estamos en lo mismo.

(Hasta que deje de salir en la tele)

No ayudamos a los casos que citas porque parece que ya no tiene gracia, que ya sería un asunto sólo entre él y yo, algo oscuro, cuando no es así: siempre que ayudamos a alguien somos parte de un Todo, de un Todo militante.

AleMamá said...

Es que los pordioseros del barrio no lo han sido de un momento aotro, y eso impacta mucho, y, claro, hacer unos actos "altruístas in" dan más brillo y prestigio