Feb 9, 2015

Veredicto: culpable.

La vida es eso que se va entre el café de la mañana, las juntas con clientes, los análisis de datos, las presentaciones, los procesos administrativos, el tráfico y algunas (las menos) las sonrisas de tu hijo y sus primeros logros. Creo que me reclama y yo me odio por darle esta vida. Me siento atrapada.

Y la muy desgastada frase "la guardería les hace bien" ya no me convence ni me hace sentir menos culpable.

En un mundo ideal todas las mamás deberían quedarse con sus hijos, criarlos y verlos crecer. Ya sé, algunos dirán que soy retrógrada y donde quedó la liberación femenina.

Durante mucho tiempo pensé que eso de dedicarte al hogar era aburrido,"old fashion", indigno, hasta que nació mi hijo, ahora considero que la verdadera revolución de la mujer es esa: libremente darse al otro para apoyar en el desarrollo de una persona física y espiritualmente.

Mis piensos de inicio de semana.

2 comments:

Gabriela said...

Yo creo que la revolución es hacer lo que nos haga felices. Bien por ti y por tu niño, estás generando una persona feliz que replicará eso cuando sea grande.

Maria Martínez Ocadiz said...

:) bonito y cierto