Jun 30, 2010

Reapariciones

Te apareces de la nada.
Todo quedará en cenizas.
Eres como el ave Fénix.

Caigo de nuevo.
Protección necesaria para el ataque.
Un corazón que ya no se tiende al sol.
Expectativas nulas.
Dar muerte a Penélope.

Jun 29, 2010

Prohibido ser y estar.



En Seis de Enero plantearon el siguiente reto: "Redactar un texto de 5 párrafos, cada párrafo de una sola oración de más o menos 5 líneas cada uno y sin usar los verbos ser ni estar en ninguna de sus formas verbales". Lo acepto. Veamos que tal va.

El olor a cloro siempre me trae recuerdos, mis clases de natación, tan odiadas, a mi llorándole a mi madre que no me abandonara en ese lugar hostil con aquel salvaje profesor a quien le encantaba lanzarnos a la alberca desde el techo de la caldera hasta que alguien partióse la nariz, aun veo como si fuera ayer mi vómito en el agua porque Rosita (mi nana) insistió en que me alimentara antes de la clase.

Odio el cloro, porque tiene un olor penetrante el cual invariablemente conduce mi mente a memorias poco gratas: cocinas sucias, baños nauseabundos, mesas del fast food, trapeadores de casa de mi abuela, la zona de lavado; además de recuerdos, provoca picor en la nariz y estornudos, definitivamente con él hay poca química, le guardo cierto rencor porque por su culpa perdí algunos pantalones y blusas preferidas.

Ya he escrito suficiente sobre el cloro, me parece que ha servido esto para el desahogo, liberar un trauma guardado desde antaño, es de los pocos aromas que pueden generar el reflejo vomitivo en mi, y todo esto viene a que hoy entré al baño de la oficina en el cual abundaba este memorable olor produciendo en mi cerebro todas las conexiones neuronales narradas con anterioridad.

Momento, sólo hay otro lugar en el cual debo respirar por la boca si quiero salir viva de ahí, y ese es el Seven Eleven (pequeña tienda de autoservicio) donde los empleados acostumbran trapear con agua con mucho cloro y eso se mezcla con el olor de las salchichas que tienen en una vitrina para hacer hotdogs. Insoportable.

No llegué a los 5 párrafos, me parece que la culpa radica en el tema, lo agoté, no daba para más; cuando uno empieza un escrito, debe analizar que puedan narrarse un millón de historias, anécdotas, chistes y demás; espero para la próxima realizar una mejor elección.

Nervios.

Esta semana se hace larga, larga, larga.
Quiero que la espera llegue a su fin.
El murciélago no ha dado batiseñal.

No puedo hacer nada más.
El día de mañana se verá, pero necesito ejercitar la paciencia.
Respirar hondo.
Inhalo, exhalo. Inhalo, exhalo.

Jun 18, 2010

La pasión...

Ahora con la fiebre futbolera, tengo una teoría...

Los deportes que más nos apasionan son aquellos que has practicado. Ya que así puedes identificarte con lo que están viviendo, sufriendo, los jugadores.

Creo que por eso no me apasiona tanto la natación, los clavados o el ping pong.

Jun 14, 2010

Y bien...

Mis manos actúan en contra de mi mente.
Se rebelan a lo que mi cerebro les dicta.
Ellas escriben con voluntad propia.
Y sí, decidieron escribir sobre eso.
No... Alto...
Mejor me alejo del teclado antes que plasmen algo grave y tenga que cortarme las manos.

Jun 9, 2010

Fiebre pambolera

En dos días dará inicio la mayor fiesta futbolera del mundo.
Sudáfrica 2010 llega con todo y la nación mexicana se enloquece.
Fruto de esta fiebre por los mundiales de futbol se colecciona cada 4 años el álbum Panini.
Yo hacía mucho que no intercambiaba estampas.
Mi sorpresa fue grande al ver que hay centros de canje, las personas se aglutinan para leer las repetidas e ir palomeando las que les sirven. Algunos gritan el número de la que les falta para completar el album. Otros más hasta "compas" se hacen, "pásame tu teléfono para ir por las que me faltan" "¿Dónde verás el mundial?" "Te marco para ponernos de acuerdo".

Y es como decía el himno de México 86, "el mundo unido por un balón".